Durante años, el sector de la automatización de edificios ha vivido bajo una premisa casi incuestionable: más hardware significa más valor. Más cuadros. Más contadores. Más pasarelas. Más dispositivos visibles… y más puntos de fallo. Pero algo ha cambiado. Y no es una moda. En Adquio llevamos tiempo comprobándolo proyecto tras proyecto: el verdadero salto...