En 2026, el IoT en edificios ya no va de “conectar dispositivos”. Va de eliminar fricción, operar a escala y demostrar valor con resultados.
Tus clientes —sin decirlo— te van a exigir seis súper-poderes. Y aquí viene lo bueno: ya existen si trabajas con un ecosistema diseñado para integrar, operar y crecer.













