Hay momentos en los que mirar atrás no es nostalgia: es impulso.
El año pasado fue uno de esos años que marcan un antes y un después. Un año de lanzamientos que nacieron de conversaciones reales, de retos técnicos de nuestros partners, de necesidades urgentes en edificios que no pueden parar, y de una idea que repetimos mucho dentro de Adquio: si el mercado cambia, nosotros evolucionamos con él.







