Una gráfica de producción solar, el consumo de un edificio o la temperatura de distintas estancias pueden contar mucho sobre una instalación. Pero para entender qué está pasando, necesitamos ver esos datos de forma ordenada.
Con Adquio Analytics puedes crear un dashboard y adaptarlo a lo que necesitas consultar. Tú eliges qué información mostrar, cómo distribuirla y qué representación ayuda a interpretarla.
Veamos cómo empezar.
1. Crea tu dashboard y ponle un nombre
El primer paso es pulsar Crear dashboard y elegir un nombre que describa su contenido: «Consumo del edificio», «Climatización» o «Producción solar», por ejemplo.
Un nombre claro facilita encontrarlo cuando tengas varios dashboards. Puedes dedicar cada uno a una instalación, una zona o un objetivo concreto.
Al crearlo dispondrás de un panel inicial en blanco, preparado para empezar a añadir información.
2. Organiza el espacio a tu manera
Cada instalación tiene sus propias necesidades. A veces interesa destacar una única gráfica; otras, comparar varias magnitudes en la misma pantalla.
En el modo de edición puedes dividir el espacio horizontal o verticalmente para crear nuevos paneles. Después, ajusta sus tamaños arrastrando los separadores.
Por ejemplo, puedes reservar una zona amplia para la evolución del consumo y colocar al lado indicadores con los valores que quieras consultar de un vistazo. También puedes situar dos gráficas una junto a otra para comparar su comportamiento.
Para acceder a las opciones de un panel, utiliza el botón derecho del ratón. En una pantalla táctil, mantén pulsado sobre él para abrir el menú.
3. Elige qué quieres mostrar
Un dashboard puede combinar distintos tipos de contenido:
- Gráficos, para observar tendencias y comparar variables.
- Tablas, para consultar valores con más detalle.
- Indicadores, para destacar una magnitud.
- Textos e imágenes, para identificar zonas, explicar datos o aportar contexto.
La clave está en elegir el formato que mejor responda a cada pregunta. Una gráfica ayuda a entender cuándo aumenta el consumo; un indicador permite consultar una temperatura rápidamente; una tabla facilita revisar varios valores.
No es necesario que todos los paneles sean iguales. Puedes combinar formatos dentro del mismo dashboard.
4. Selecciona tus datos
Para configurar una visualización, utiliza el selector guiado y elige las variables que quieras representar.
Puedes añadir varias series a una gráfica para comparar sus evoluciones. Por ejemplo, mostrar la producción solar junto al consumo eléctrico permite observar en qué momentos coinciden y cuándo se separan.
También puedes asignar nombres más descriptivos a las series para que el dashboard resulte fácil de interpretar.
Si necesitas preparar una consulta específica, Adquio Analytics dispone además de un modo SQL para usuarios avanzados.
5. Encuentra la visualización adecuada
La galería de gráficos permite explorar diferentes representaciones y consultar una vista previa antes de aplicar la elección.
Piensa primero en lo que quieres comunicar:
- Para seguir una magnitud a lo largo del tiempo, utiliza una gráfica de evolución.
- Para comparar valores, elige una representación que facilite ver las diferencias.
- Para destacar un dato, utiliza un indicador.
- Para revisar información detallada, utiliza una tabla.
Una buena visualización ayuda a entender los datos sin tener que explicar cada elemento de la pantalla.
6. Ajusta el periodo y explora lo que ocurre
Un mismo dashboard puede servir para consultar lo que está pasando ahora o para revisar el comportamiento de una instalación durante un periodo anterior.
Selecciona el intervalo de tiempo que te interese y utiliza el zoom de las gráficas para examinar un tramo con más detalle.
Esto resulta útil para investigar preguntas como:
- ¿A qué hora comenzó un aumento de consumo?
- ¿Cómo evolucionó la temperatura durante la noche?
- ¿Coincidió el uso de un equipo con un cambio en la demanda?
- ¿Qué diferencias hubo entre dos jornadas?
El dashboard se convierte así en una herramienta para explorar la información, además de mostrarla.
7. Guarda y empieza a utilizarlo
Cuando hayas terminado de organizar los paneles y configurar su contenido, guarda los cambios.
Tu dashboard quedará preparado para consultarlo y seguir trabajando sobre él. Puedes volver a editarlo cuando cambien tus necesidades: añadir una variable, ajustar una gráfica o reorganizar el espacio.
También puedes duplicar un dashboard para utilizar su diseño como punto de partida en otra vista. Así aprovechas el trabajo realizado y mantienes una organización coherente.
Un ejemplo: la energía de una vivienda
Imagina un dashboard para una vivienda con placas solares y batería. Podrías organizarlo con:
- Una gráfica principal para comparar producción solar y consumo.
- Un indicador con el estado de carga de la batería.
- Una gráfica con la energía importada y exportada a la red.
- Un texto que identifique la instalación y explique los datos mostrados.
Con esa distribución puedes observar cómo cambia el balance energético durante el día y localizar los periodos en los que necesitas revisar algo con más detalle.
El mismo planteamiento se puede adaptar a climatización, iluminación o seguimiento de consumos en otros tipos de instalaciones.
Empieza con una pregunta
Para crear un dashboard útil, empieza por decidir qué necesitas saber. Después, selecciona las variables que respondan a esa pregunta y dales espacio en la pantalla.
Con Adquio Analytics puedes construir esa vista paso a paso, desde un panel en blanco hasta un dashboard adaptado a tu instalación.
Crea tu primer dashboard y empieza a ver tus datos con más claridad.


